VIERNES 8 ENERO 2010
Un dormitorio decorado en blanco

Siempre es una decisión valiente, decorativamente hablando, apostar por el blanco absoluto para una habitación. Además, arriesgada y sugerente. Quizás porque provoca una atracción irresistible, casi envidiable, que genera un deseo de pintarlo todo de blanco. En un dormitorio es todo un acierto: crea un ambiente íntimo y luminoso, transmite paz y tranquilidad, y genera buenas vibraciones en sus ocupantes. También tiene otra ventaja: cambiando cojines y otros textiles, puedes darle un aire completamente nuevo sin tener que pintar o cambiar el mobiliario. En este dormitorio, se combinaron el verde hoja y el azul turquesa sobre la cama para establecer el punto de color.

A los pies de la cama, y en un retranqueo de la pared, se colocó una cómoda sin tiradores que sirve también de tocador. Para vestir la ventana se eligió un sencillo visillo blanco. las contraventanas exteriores se encargan de oscurecer la habitación cuando es necesario.

La pared principal se forró de falso ladrillo, posteriormente pintado también de blanco, lo que da un aire rústico pero refinado a todo el ambiente. A ambos lados de la cama, se colocaron unas mesillas diseñadas en madera laqueada, con el cajón oculto. Tanto el somier como el cabecero de la cama se tapizaron en polipiel blanco hueso, el mismo tono de la mesilla. La lámpara, con el pie de cristal transparente, acentúa la sensación efímera que produce este dormitorio, decorado con magistral sencillez por Jose A. Gómez Bornes. La cama con canapé elevable: 870 €. La cómoda laqueada: 618 €. La mesita de noche: 331 €. El falso ladrillo: 90 € el m2. Todo procede de la tienda Casagrande. Fotos: Decoratrix




















Viernes 8 Enero 2010 a las 17:15
Estoy totalmente de acuerdo en que decorar una habitación toda en blanco, aunque suene raro, es bastante arriesgado y a la vez es una apuesta segura. Yo soy una amante incondicional de todos los colores pero reconozco que cuando veo decoraciones blancas me gusta casi el 90% de las veces, en mi trabajo pocas veces he tenido la oportunidad de hacerlo pero cuando asi ha sido, siempre son los proyectos que más me gusta enseñar porque sabes que, como mínimo va a asombrar.
La pared de falso ladrillo, es todo un acierto!